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Tu mejor camarero no tiene por qué saber dirigir un equipo

Hostelería

Promocionar al profesional que mejor conoce el trabajo parece lógico. El problema llega cuando asumimos que ser excelente atendiendo mesas, cocinando o gestionando una recepción significa también saber coordinar personas.

No es lo mismo.

Y cuando no hacemos esa distinción, podemos perder a un buen profesional y crear al mismo tiempo un mal jefe.

Respuesta rápida

Las habilidades técnicas que convierten a una persona en un gran camarero, cocinero o recepcionista son diferentes de las que necesita para liderar. Un responsable debe aprender a delegar, explicar expectativas, escuchar, corregir comportamientos, gestionar desacuerdos y mantener conversaciones difíciles. El liderazgo no debería tratarse como un talento innato: puede y debe entrenarse.

«Las habilidades técnicas que convierten a una persona en un gran camarero, cocinero o recepcionista son diferentes de las que necesita para liderar.»

El ascenso que cambia completamente el trabajo

Imagina esta situación: Ana lleva cinco años trabajando en sala. Conoce la carta, resuelve incidencias con clientes, vende bien y mantiene la calma durante los servicios complicados.

Se marcha el jefe de sala.

¿Quién parece la candidata evidente?

Ana. Un lunes era compañera. El martes tiene que repartir tareas, corregir errores, controlar horarios y decirle a una persona con la que hasta ayer tomaba café que su comportamiento tiene que cambiar. Técnicamente sigue siendo la misma excelente profesional. Pero su trabajo acaba de cambiar.

Cinco cambios que vive un trabajador cuando empieza a dirigir

De ejecutar a conseguir que otros ejecuten

Antes respondía de sus propias tareas. Ahora responde también por el funcionamiento de otras personas.

De compañero a responsable

Las relaciones cambian. Algunas conversaciones que antes eran entre iguales ahora tienen consecuencias profesionales.

De solucionar a delegar

El buen técnico suele pensar: “Lo hago yo y termino antes.”

Como responsable, esa estrategia acaba generando dependencia y sobrecarga.

De opinar a decidir

Un mando tiene que tomar decisiones que no siempre van a gustar.

De evitar conflictos a intervenir

Cuando dos miembros del equipo tienen un problema que afecta al servicio, mirar hacia otro lado deja de ser una opción.

¿Qué ocurre cuando no preparamos ese cambio?

Puede aparecer un patrón muy reconocible. El nuevo responsable intenta demostrar autoridad. Aumenta el control. Da instrucciones de manera más brusca. El equipo siente que “se le ha subido el cargo a la cabeza”. Él percibe resistencia y controla todavía más. La relación empeora.

Pero existe también el extremo contrario.

El responsable quiere seguir siendo “uno más”. Evita corregir. No establece límites. Tolera situaciones que debería abordar. Cuando finalmente interviene, el problema ya es mayor. Liderar bien implica encontrar una posición diferente entre ambos extremos.

Las conversaciones que un responsable debe aprender a mantener

No hace falta memorizar discursos. Hace falta saber estructurar conversaciones.

Por ejemplo:

“Esto es lo que necesito que cambie”

Describir la conducta concreta. No etiquetar a la persona. “Durante esta semana has llegado después de la hora acordada tres días.” Es mucho más útil que: “Eres un irresponsable.”

“Quiero entender qué está pasando”

Escuchar no implica renunciar a una decisión. Implica comprender antes de responder.

“A partir de ahora espero esto”

Una conversación de feedback necesita terminar con una expectativa clara.

¿Y qué tiene que ver la comunicación no verbal?

Muchísimo. Podemos decir: “No pasa nada.” con una expresión que comunica exactamente lo contrario. Podemos pedir colaboración con un tono que suena a amenaza. O dar feedback mirando constantemente el móvil.

La comunicación de un líder no ocurre solamente en sus palabras. También en cómo ocupa el espacio, mira, escucha, utiliza la voz y reacciona ante la presión. Ahí, precisamente, las técnicas procedentes del teatro pueden aportar un enfoque práctico para trabajar presencia, expresión y seguridad.

Formación práctica frente a teoría sobre liderazgo

Un responsable no necesita aprender veinte definiciones de liderazgo.

Necesita practicar:

  • cómo corregir sin humillar;
  • cómo pedir un cambio;
  • cómo poner un límite;
  • cómo comunicar una decisión poco popular;
  • cómo gestionar a un trabajador que cuestiona continuamente su autoridad;
  • cómo hablar con alguien que ha bajado su rendimiento;
  • cómo mediar en un desacuerdo.

La pregunta útil no es:

“¿Sabe qué significa comunicación asertiva?”

Es:

“¿Puede aplicarla el viernes a las nueve de la noche cuando hay presión y un miembro del equipo acaba de cometer un error?”

Preguntas frecuentes

¿Puede una empresa formar a sus responsables antes de que exista un problema?

Ese es precisamente uno de los mejores momentos.

Esperar a que aparezca una crisis significa trabajar con más tensión y menos margen.

La formación puede incorporarse al proceso de promoción de nuevos responsables o utilizarse para reforzar a mandos que ya llevan tiempo en el puesto.

¿Qué puede trabajar Miss Iris?

Miss Iris presenta entre sus servicios para empresas la mejora de la comunicación interna, la comunicación de responsables hacia trabajadores y la resolución de conflictos mediante comunicación no violenta.

Su combinación de comunicación, experiencia comercial y técnicas teatrales ofrece además un enfoque que puede llevar el entrenamiento desde el concepto hasta la práctica.

Antes de publicar una oferta específica para Tenerife deberá confirmarse la disponibilidad y modalidad del servicio en la isla.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo debería recibir formación un nuevo responsable?

Idealmente antes del ascenso o durante sus primeras semanas, aunque un mando con experiencia también puede beneficiarse si tiene dificultades concretas.

¿Un buen líder nace o se hace?

Hay rasgos personales que ayudan, pero muchas de las conductas necesarias para dirigir —escuchar, delegar, dar feedback o gestionar conversaciones difíciles— pueden entrenarse.

¿La formación debe ser igual para todos los departamentos?

No necesariamente. Los fundamentos pueden compartirse, pero los casos prácticos deberían adaptarse a recepción, restauración, cocina, pisos u otros equipos.

¿Has promocionado a buenos profesionales y ahora necesitan herramientas para dirigir?

Una formación diseñada a partir de las situaciones reales del equipo puede ayudar a convertir la experiencia técnica en un liderazgo más claro y consciente. Contacta con Miss Iris y cuéntales qué está ocurriendo en tu empresa.

DETRÁS DE ESTAS PALABRAS

Samir Valle Soler

Samir Valle lleva más de 20 años en la hostelería y es fundador y director de La Chalana del Charco, El Velero del Charco y La Popa Street Food en Arrecife, Lanzarote. Forma parte del equipo de Miss Iris Formaciones, donde enseña liderazgo y comunicación con lo aprendido en la sala: los equipos no se improvisan, se cuidan.

La conversación no termina aquí.

Si este artículo te ha hecho pensar en tu equipo, en una conversación pendiente o en algo que quieres mejorar, hablemos.